creo en el espacio que me deja tu ausencia.
Aunque no le temo a la soledad,
le temo al vacío de mis manos sin las tuyas.
No creo en la soledad absoluta ,
porque de mí depende no dejar de tenerte presente.
Porque de tanto reflejarte en mis pupilas,
te quedaste en ellas para siempre.
***
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Mis hermosas bestias...