
Porque no quiero ser más un cascarón vacío, un lago de agua estancada frente a tu piel, una cascada incontenible aunque detenida… Porque no quiero que ningún dolor me inunde hasta hundirme por su peso, ni quebrar inútilmente mis huesos en esfuerzos innecesarios y vanos, ni mentirte al decirte que es el aire quien deja mis ojos llorosos… Porque no quiero sentirme atada a una herrumbrosa cadena, ni percibir el dolor fantasmal del miembro amputado, ni la estéril y espectral presencia de las cicatrices de tu ausencia, ni las espirales de humo que dibujan una y otra vez silencios para mí implacables… Salgo a buscar qué y quién más hay dentro de mí.
Y entre las sombras que se alargan fundiéndose tras mis lágrimas, me veo suspendida sobre mi propio cuerpo frente a una incomprensible barrera que debo saltar. Y no consiento en quedarme sin palabras, y mientras indago en el desencanto de mis motivos (de tus misterios, de mis enigmas) e insisten en fugarse las perspectivas desde las que ver mi vida, yo persisto, convirtiendo amarguras en coraje, y veo como en la noche turbia se deslizan, agitadas como el eco de mis ilusiones, borbotones de razones que no zozobran tras ningún desconcierto en que haya quedado perdida una promesa sellada.
Y en mi propio preludio de un futuro incierto hallo en las partículas que vuelan oscilantes las elipses con que me apabullaste pero tras las que ya no me pierdo, reconociendo que hay y habrán otros duendes y hechiceros que dibujarán sus cariños en el álbum de mi porvenir, capaces de convertir un roce en una caricia, una mirada en una ceremonia, un cosquilleo ligero en un estremecimiento, un beso en unas palabras que trasciendan lo dicho.
Y me quedo junto a mí, obviando el consuelo infantil e inconstante de las fantasías, negándome a ser un pasatiempo inagotable no sólo para mis contradicciones sino también para mis equivocadas certezas, y aprendo a jugar con mis propios antifaces, auto-dirigiéndome entre bambalinas, para ser quien soy y quien no soy: cuando quiero querer queriendo, y cuando quiero no querer aunque crea, quizás equivocadamente, que no puedo, de momento…
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